Los ácidos grasos Omega 3, Omega 6 y Omega 9 pueden encontrarse en variedad de alimentos y sus propiedades se encuentran entre las más beneficiosas para el organismo.
Tanto el Omega 3 como el Omega 6 son ácidos grasos esenciales, ya que el cuerpo no los puede sintetizar por sí mismo, y tienen que ser ingeridos a través de la dieta.
Son integrantes importantes de las membranas celulares y actúan como precursores de muchas sustancias imprescindibles para el organismo, como las implicadas en la reducción de la presión arterial.
Por su parte, el ácido graso Omega 9 puede ser sintetizado a partir de los dos anteriores, considerándose por tanto no esencial.
Los ácidos grasos Omega 369 ayudan a disminuir el colesterol “malo”, aumentar el colesterol “bueno”, fortalecen el sistema inmune, mantienen un sistema cardiovascular saludable, mejoran la presión y la circulación sanguínea, la memoria y otros procesos cerebrales e incluso son beneficiosos para otras enfermedades como la artrosis.