Camellia Sinensis, la planta del té, es una especie cuyas hojas se utilizan para la fabricación del Té verde. Esta planta se usa desde hace muchos años por sus numerosas propiedades medicinales y los beneficios que aporta, como regular el nivel de glucosa en sangre y la presión sanguínea o estimular el sistema inmune.
Dentro de los componentes del Té verde encontramos sustancias tan importantes como la cafeína y las catequinas.
La cafeína presente en el Té verde es la responsable de uno de los efectos más interesantes para deportistas, el de estimular el sistema nervioso y aumentar el estado de alerta y concentración.
Los polifenoles son excelentes antioxidantes, previniendo de diversas enfermedades y del envejecimiento de los tejidos. Destacan aquí las catequinas, potentes antioxidantes y quemagrasas que reducen el riesgo de padecer sobrepeso y obesidad. Son muy importantes a la hora de prevenir también distintos tipos de cáncer.
Las epigalocatequinas galata o EGCG son el mejor representante de las propiedades de las catequinas y cada día se encuentran más beneficios de éstas sobre la salud: control de la glucosa en sangre, recuperación del gasto energético, prevención del cáncer y la artritis, estimulación del sistema inmune…